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entrevistas: Yolanda Duque-Vidal




La tarde de Yolanda.


por la periodista Livia Díaz




La tarde de Yolanda permanece en el tiempo saturada de recuerdos y añoranzas. “Un poder mayor que yo, me llama a volver” pero volver no es suficiente, ya no somos parte del todo ni parte del poco. La salida y la ausencia provocada, insufrible estoica, la salida necesaria e inmerecida, ha marcado su vida para siempre.



Yolanda Duque Vidal de origen chilena, nacionalizada canadiense pero ciudadana del mundo, viaja con sus zapatos de nube y la mochila al hombro, sus gafas la guían, su amor y su energía la impulsan, su fe mueve los Andes, las Rocosas, las cordilleras se abren a su paso invencible. Ninguna extradición pudo cambiar su identidad.


Su voz es una música suave pautada y lenta donde la claridad de su dicción sin acentos vence la maestría con que se redacta y dictamina su paso sencillo, vidente, enamorado. “Mi Patria es el Universo porque el Universo es de Dios y yo soy hija de Dios”. Tal cual. Como si la vida atrapada en el pecho en tesoro vital se cristaliza al sólo verbalizarlo.



“Hay una ansiedad en mi
que indaga una razón.
Mientras el sol dormita
gradualmente bajo el agua,
sus últimos rayos esbozan
tu imagen en la arena”.



Entre canciones y sonrisas, enérgicamente avanzando en amable precisión sin equivocaciones, solidaria, paciente en armonía pero firme, que deja reconocer una práctica continua y cotidiana de pasos por los todos, por los suyos, por nosotros. Convivió con nosotras, unas 46 poetas de 25 países este noviembre en el XI Encuentro de Mujeres Poetas en el “País de las Nubes” región Mixteca de Oaxaca. En la sesentena y algo por fuera, nueve por dentro. Invenciblemente niña y mujer en avance de proyectos editoriales y culturales que abarcan la edición de poetas y cuentistas contemporáneos y la preocupación por los indios “Crees” y “Mic Macs en Canadá.


Dijo Jean Paul Sartre que “Los libros son voluminosas cartas a los amigos”. En los de Yolanda me queda claro que ninguna palabra está dirigida a otra persona. Porque sólo los amigos rozan con el alma el sentimiento al compartir lo que nos hermana en cualquier circunstancia, en cualquier semana, en cualquier idioma. Ella va ganando amigos “estoy naciendo hace poco nada más”. No tiene muchos estudios de Lite-ratura, -dice-. Se llena de amigos silenciosos en la poesía aunque salió de su país con la esperanza de arrodillar la violencia contra su familia ejercida por los militares chilenos en interrogatorios y persecuciones en la década de los 70’s y 80.


“¡Cuántos afanes de libertad sepultaron
los cuervos que mutilaron la Patria!
Semillas de ideales retoñarán un día
y los originarios frutos volverán
a perfumar nuestro exuberante territorio
Cordillera de los Andes
altivo muro accidentado, mudo testigo
de la inmolación, el sudor y la sangre
vertida en los viñedos y maizales”.


Porque una cosa es elegir donde vivir y otra es salir perseguido”. La tortura del aparato de estado tras la caída del presidente Salvador Allende, perseveró contra todos ellos por muchos años, esto obligó a buscar asilo a sus hermanos fuera de Chile y después ella misma comenzó a treparse en las nubes que le llevan los pies, rumbo a otras tierras. Comenzó con la poesía en el exilio, cargada de nostalgias y desarraigo:



“Lóbregos pasajes de la memoria
revelan una niñez desgarrada.
Nada borra lo imborrable, el pasado.

Saeta que regresa sin aviso
y se queda fatalmente alojada
donde incorpóreamente lastima”.



“No había fronteras ideológicas. Sorprendentemente, los mili-tares argentinos conocían toda nuestra historia”. Argentina, que inicialmente fue un refugio para Yolanda se convertía en un infierno poco a poco, hasta que salió de nuevo con rumbo a Canadá. Vivió en Buenos Aires hasta el 4 de octubre de 1986. Siempre trabajando en empresas importantes donde destacó en la jefatura de empleados, administración y contabilidad. A diferencia de sus hermanos que eran miembros del Partido Comunista, Yolanda es Pacifista, “pero eso no servía”, sospechaban de todos, querían saberlo todo sobre ellos, sus amistades, sus actividades, “hasta que un día mi madre les dijo a los militares -mis hijos ya no están aquí, se fueron a Estados Unidos -nunca más volvieron a molestar a mis padres”. Pero duele tenerlos tan lejos. Cuando el avión desciende sobre los Andes y veo Santiago aparecer, mi corazón da un vuelco rotundo, es un clamor y un rumor en el pecho que me soborna y atrapa inevitablemente, siempre, siempre que regreso.



“Intrínsecamente se enquista
en los opacos laberintos
donde no puede desertar.
Arrastra al abismo inexorable
chocando contra el muro
de insalvables fracasos.
Acero mordaz y agudo
que traspasas sin piedad
los frágiles umbrales del alma”.



A Yolanda le faltó tener un hijo aunque tuvo muchos hijos: Sus cinco hermanos y una banda inmensa de sobrinos con los que de vez en cuando, vuelve a ser niña, aunque lamenta no haberlos visto crecer. “La sonrisa de un niño me libera el alma”. “Hubo una época en la que no poder tener hijos casi me llevó a caminos sin retorno. Era un dolor muy grande, algo perdido, porque había problemas, tanto médicos, como personales por resolver y finalmente hace unos años, me quitaron los órganos reproductivos para evitar un cáncer”. La poesía nació cuando era niña. A los nueve años y en la escuela primaria de educación “la maestra nos dijo que escribiéramos un poema, “escriban lo que estén sintiendo”. En ese momento me guié por un poema de Gabriela Mistral. Observé que los versos estaban agrupados de 4 en cuatro y en la forma del trabajo quedó plasmado:



“Si yo encontrara el motivo de mi existencia en este mundo
entender por qué vivo con este dolor tan profundo
Dolor que me da la vida sin saber por qué
Sentir mi alma herida y la razón no la sé”



Mi maestra enmudeció inmediatamente. Pensé que había hecho algo muy malo. Me miraba y miraba mi poema, lo mostró a todos los maestros, a la directora. El escrito anduvo de mano en mano, les parecía quizá increíble que yo a esa edad hubiera escrito eso, como increíble fue verlo consumirse en las llamas cuando los militares tomaron el baúl donde guardaba mis poemas y otros textos y les prendieron fuego “con el hecho de haber quemado mis poemas me cortaron la vida, es como si hubieran mutilado la mitad de mi cuerpo”.



“En tus gargantas ocultas
un insondable y monstruoso arcano.
Los blancos sueños de mi infancia
se han teñido de rojo
ante las escorias de una Patria
arrasada por el fuego de metralla”.



Recientemente Yolanda ha sido reconocida por la Gobernadora General de Canadá en el Palacio “Rideau Hall de Ottawa, junto con otros 60 escritores y artistas chilenos. “Recién estoy naciendo para algunos chilenos”


“Mi poesía parte de la reflexión interna que quiero transmitir, que la gente la entienda, la asimile. Lo mío es espontáneo. Antes fue íntimo, de amigos”. Como escritora comenzó a darse a conocer desde el primer libro, “Poemas de Canto y Luna”, editado en Montreal, Canadá en 1999. Ha escrito “Destino”, “El jardín de mis sueños”, “Senderos”, libros de poesía y prepara la novela “Alas pasivas” que retoma la experiencia de trabajo y convivencia en el albergue de los indígenas “Crees” de la Bahía James, al norte de Quebec y recoge lo que pueden leer otros ojos.



En el 2001 inauguró una editorial sin fronteras que ha llamado “Alondras”, trilingüe, pero que no distribuye por ahora en Canadá, pues “la distribución no es fácil todavía” –asegura-.





Livia Díaz, Oaxaca, México



testimonio de Luisa Yadira Almeyda Santiago



Emigré por primera vez hace tanto tiempo que de nada, absolutamente nada de aquello me acuerdo. Era parte de la Magnificencia y tenía plena conciencia de ello, no como ahora que apenas unas pocas veces y por segundos me doy real cuenta de la inmensidad a la que pertenezco.

Pues de allá me desprendí para cobrar animación en el óvulo fecundado de mamá, pero unos pocos meses después de ahí también emigré; reclamé salir y respirar de manera independiente. De inmediato tuve que aprender a hacer eso y casi todas las cosas necesarias para sobrevivir, pues algunas otras habilidades he tenido forzosamente que adquirir en el andar para poder mantenerme en el flujo del peregrinaje colectivo en el que avanzo.

Emigré hasta el momento de 24 casas, 13 ciudades, cuatro países, dos continentes y dos patrias; a algunos de ellos he regresado tras meses e inclusive años. Emigré de donde mis padres, de un cruel matrimonio; después de un finísimo ser que también fue mi esposo. Silencio, luego mucho silencio. Pero seguí viva y con suerte pude de ese profundo vacío también migrar. Tras ello por las noches antes de cerrar mis ojos y en dos países diferentes, he visto cuatro distintos techos que casi pude llamar hogar.

No sé en cuántas ciudades y países he estado, no en tantos como otros tantos, pero sí en suficientes como para dolerme de hacer maletas, transbordes y ser alcanzada por añoranzas.

A sitios nuevos y extraños sola pasé y llegué en mi fémina condición de mexicana promedio y siempre pude abrirme camino con rapidez y sin dificultad, a veces con sólo señas. Me moví en espacios donde tuve que guardar mi cabello, en otros donde pude mostrarlo pero tuve que cubrir mis hombros, y algunos más donde sólo era advertida si importunaba a alguien con mi roce en modernas y saturadas calles del primer mundo. He sido recibida en casas donde fui la ajena, la extraña, la amiga, la mujer, la pareja, la familia y hasta la dueña. Desarrollé ese instinto de sobrevivencia urbana, suburbana, campestre y comunal; y la facilidad de adaptación ambiental, alimenticia, costumbrista y demás. Varias veces agotada desperté por las noches experimentando la súbita y veloz reacción de brújula ubicando primero la habitación, la casa, el país y la circunstancia de mi vida, sólo para poder llegar al baño.

Nada de lo anterior me preparó para mi intento de integrarme a Chile.

Santiago como mi apellido, latino e hispano como yo; creí que tendía un escudo amoroso y protector con suaves plumas de cóndores trascendidos, nido para cómodamente unirme a una cuasi-familia que aguardaba por mí. Llegué tan confiada por tanta circunstancia, que la confusión acumulada en mis apenas tres semanas primeras me alteró fuertemente los sentidos.

Tierra de hombres y mujeres de ojos bellos y acentos que hechizan mis oídos; de mañanas con sabor a hallullas y palta y casas con tostadores en las cocinas; donde un desayuno no se come sino se toma, con onces a las cinco, almuerzos a las horas de las comidas mexicanas y comidas en las cenas; donde chulo no es bonito sino feo, donde harto no está mal dicho y reto no es una aventura sino un regaño; donde los plátanos orientales no se comen sino te hinchan los ojos; donde rajas no son chiles ni los tubos de canela sino los muy cansados, lo padrísimo, o se emplea para referirse de manera políticamente incorrecta a cierta parte de la anatomía; donde para decir hoy se acompaña con día; donde las guaguas son bebés y no onomatopeyas caninas, donde la cerveza provoca guatas y no panzas; las zapatillas no las calzamos las señoritas sino los deportistas; donde hacer tuto es dormir y los tacos no se comen sino se sufren; donde la lata más que una industria, es todo lo que te satura (cansancio, flojera, molestia, hastío y hasta vergüenza); donde cachar queda chico en el beisbol, porque asume el papel de adjetivo camaleónico, aún incomprendido para mí en todas sus connotaciones.

Santiago que me grita que me despabile, que me reta por haberme formado en el D. F. y asustado a la primera de cambios en su asfalto; que sarcásticamente me recuerda lo inválida que me permití quedarme por tanto tiempo en Alemania, instándome a actuar tan polifacéticamente como su anglicista verbo cachar; que me obligó a gran velocidad a reconciliarme con la cocina, lo doméstico y las cuentas; que como amante misógino luego me arranca grandes sonrisas y alegrías por regalos inusitados que me brinda en sus calles; que pareciera que se cartea con Ensenada para supervisar que continúe afinando mi poder de co-creación y no olvide lo pendiente.

Santiago que ahora me reconoce prima pero que me recuerda lejana, en quien ya no confío pero respeto, que ya no me asusta pero vigilo; a quien a pesar de todo sigo queriendo pero me sigue recordando que mi raíz viene de otra parte.

Porque feliz y afortunadamente me acababan de salir raíces, tras años de tenerlas en una maceta afirmada sobre tanta superficie ajena y cambiante. Y si cierro ahora los ojos, concentrándome en ellas, cruzan fronteras y se unen a ramificaciones campechanas, oaxaqueñas, veracruzanas, defeñas y ensenadenses, entre otras que no necesito mentar.

Santiago que quiero por cinco meses más y luego, luego Dios dirá.

Explicaciones de mi “Migraciones”:

1.- Hallulla: (del árabe hispánico allún, (bollo de fiestas), y este del hebreo allāh (jalá) pronunciado como youh ya), es un pan típico de Chile.

En Chile es un pan blanco de harina refinada. Su forma es redonda, es pesado, plano y de consistencia firme y semiesponjosa. Chile es, después de Alemania, el segundo consumidor de pan a nivel mundial, siendo la hallulla uno de los panes favoritos de los chilenos.

2.- Paltas = Así se le llama al aguacate. Es una costumbre desayunar cualquiera de sus panes típicos como la marraqueta- y mi preferido, la hallulla- con aguacate hecho pasta, sin condimentar.

3.- Tostadores: Algo parecido al comal mexicano en cuanto a su uso cotidiano y porque sirve de asar; sin embargo se emplea también como la base redonda que en Suiza se emplea para distribuir el calor sobre el caquelon (olla del fondue) y evitar que se queme.

Mega interesante. Tardé tiempo en entender qué era esa cosa forrada de plástico que nueva tenía en la alacena, y en poder guisar un buen arroz; pues aquí el común es de grano largo y gordo, con mucho almidón, que no había manera que me quedara suelto. Este llamado tostador se coloca sobre la estufa (¡Que aquí le llaman cocina!) y se tuestan los panes, con la llama bien bajita. Pero también se usa para colocarlo debajo de la ollas y lograr una perfecta cocción de cereales y leguminosas a fuego lento. No se lava, se sacude.

4.- Se dice: “Estoy tomando desayuno” . Se pregunta: ¿Vas a tomar desayuno?

5.- Supongo que heredados de tanta inclusión inglesa y alemana, entre cinco y siete de la tarde, entre la comida del medio día (que llaman almuerzo) y la cena (que llaman comida y se realiza tipo 21:00 horas) se acostumbra la “once”. Once es como el té de las cinco, una mesa con pastelitos, pan con palta, café, té o agua de hierbas (infusiones). El origen del término es discutido, aunque es probable es que se derive de una comida tomada a media mañana (a las 11), y esa es la interpretación que le da la Real Academia Española. Otra posibilidad es que el término sea una traducción literal de la comida inglesa elevenses (eleven en español es once, elevenses es en plura, entonces se traduciría onces). Por último, y lo que he escuchado de tooodos los chilenos, dice que esta palabra viene de la costumbre de los trabajadores de las salitreras a finales del siglo XIX, quienes acompañaban la merienda con un trago de aguardiente. Por la existencia de restricciones para beber alcohol, llamaban once a tal comida, por la cantidad de letras (11) que posee la palabra aguardiente. Una variación de la última teoría dice que durante la colonia los caballeros que querían tomar aguardiente se referían a esta bebida como 11, para que las damas no se dieran cuenta

6.- Chulo aquí se usa para denotar lo contrario a fino, para referirse a lo vulgar, a lo barato; de mala calidad o gusto.

7.- Usan con mucha frecuencia y propiedad el adjetivo “harto” para referirse a mucho o grandes cantidades: Harto calor, harto esfuerzo, harta gente, harta agua. Een México se comprende lo anterior, pero no es una manera fina de denotar demasía

8.- Retar lo emplean para referirse a una llamada de atención. “Me retó mi maestra por no traer la tarea” “Te voy a retar si no comes”, etc.

9.- Anécdota personal: A la semana de haber llegado, yendo a caminar acaricié a un perrito callejera que casi adoptamos –ahora lo hizo una vecina. Mientras trotaba me restregué los ojos y a partir de ahí, tuve serias molestias en ellos: Dolor, resequedad, picazón, lagrimeo, derrames, etc. Pobre perrito, lo culpé. Tras una semana con problemas, fui a una farmacia y adquirí unas gotas que me recomendó el médico en turno. En la tercera semana, lavando ropa, se repitió el cuadro; y cada vez que me restregaba los ojos, sufría un fuerte ardor. Comencé a sospechar que se trataba de una alergia, pero dudé mucho porque jamás he sido alérgica a nada y todos los años que estuve en Suiza fui inmune a la fuerte alergia que el polen de ciertos árboles provoca a la mayoría de los habitantes de la parte alemana. Luego vino una amiga nacida aquí; llegando a mi departamento me comentó: “Cruzando la calle mis ojos comenzaron a arderme, debe haber plátanos orientales alrededor”. Acabé con un oftalmólogo, que me confirmó que se trataba de conjuntivitis alérgica, debido a la conjunción de circunstancias bien particulares de Santiago: Un tipo de tierra que me explicó, la inversión térmica y- efectivamente-, la espora del famoso plátano oriental. Me contó que es incomprensible para los alergólogos y oftalmólogos que la municipalidad de Santiago haya escogido dicho árbol para cundir los parques y zonas verdes, pues si bien es tan fuerte, adaptable y resistente que es apto y económico para una ciudad, es igual muy conocido por la reacción alérgica.

10.- Se dice “Estoy raja” para decir estoy muy cansado; o cuando alguien da una buena noticia, se replica con “¡Rajas!”. Vulgarmente también le dicen rajas a la división de los glúteos.

11.- Es muy común escuchar o leer: “Hoy día es mi cumpleaños”, “Hoy día vamos a ir al cine” “Fui hoy día”. A pesar de que en general hoy día se refiere más a actualidad (Por ejemplo, “Antes se usaban enaguas, hoy día minifaldas” u “ hoy día la internet es el medio preferido de comunicación”), en Chile de manera coloquial se dice hoy día –como señalo al inicio de este apartado- y para situaciones formales, solamente día (Por ejemplo: "La restricción vehicular para hoy se aplica a los vehículos cuyas placas patentes terminan en 6 y 7")

12.- Sí, guagua es un bebé; tanto así que en lugar del baby que le dice un hombre cariñosamente a su novia en inglés, aquí se escucha que el novio (pololo en chileno) le diga a su novia (polola): “Mi guagua”.

13.- Estómago es en coloquial español mexicano panza; en chileno es guata. Entonces, panzón es guatón; me duele el estómago es “M e duele la guata”.

14.- En México a los zapatos de tacón alto les llamamos zapatillas, y a los zapatos deportivos les decimos tenis. En Chile zapatillas son los zapatos deportivos: “Ponte tus zapatillas y vámonos al gimnasio”

15.- Rarísimo, para referirse a dormir dicen: “Estoy cansada, me voy a hacer el tuto” o “Quiero hacer tuto”.

16.- Como en Puerto Rico, en Chile “taco” es el congestionamiento vehicular, lo que en México llamamos “embotellamiento”. “Zapatos de taco” son lo que en México conocemos como”zapatilla” (zapatos de tacón alto).

17.- Lata lo usan muchísimo. Ejemplos: Me da coraje = “Me da lata”, me siento mal insistiendo “Me da lata molestarlo”, me incomoda esta situación = “Me da lata”, me da flojera volver a repasar lo mismo: “Me da lata”. Y más ejemplos que aún no domino.

18.- Cachar además lo usan con acento cortado, como los cubanos o el antigüo español (cacháis = cachái). No comprendo = “No cacho”; Pilar no entiende lo que pasa = “La Pilar no cacha”. Si le preguntan a alguien: ¿Qué vas a hacer en Navidad”? puede contestar “No cacho”, lo que se entiende como todavía no hago planes. Lo usan también como un ¿Se entiende? = “¿Cachái?”

עדות של מנחם פרימן


העלאת מעפילים מהאניה שבתאי לוז'נסקי בחוף ניצנים

התקופה

כשנתיים אחרי הנצחון על הנאצים במלחמת העולם השניה , רוח אדירה של שנויים בסדרי עולם באויר .

מאות אלפי פליטים יהודים חסרי בית נעו ברחבי ארופה ובלבם השאיפה לארץ ישראל , שם יקימו את ביתם .

הסוכנות היהודית ארגנה עשרות אניות שהביאו מעפילים אל חופי הארץ . הממשלה הבריטית , מפחדיה מהערבים , עשתה ככל יכולתה למנוע כניסת יהודים לארץ ישראל ונוסעי אניות מעפילים שנתפשו הועברו למחנות הסגר בקפריסין

" עד שיוחלט מה לעשות בהם "

הזמן אביב 1947 . אניה ע"ש שבתאי לוז'נסקי הגיעה אל חופי הארץ .

בא כח "ההגנה" נכנס לכתה ומודיע

ב"כ "ההגנה" נכנס אל כיתתנו , בעת הלימודים בתיכון שברחובות , ומודיע כי אניית מעפילים שהופנתה לדרום הארץ העלתה את עצמה על שרטון בחוף ניצנים בבריחתה מאניות מלחמה בריטיות אשר רצו להפנותה לקפריסין .

יש לעזור לאנשי הפלמ"ח , שהביאו את האניה , להתמודד עם הצבא הבריטי . האיש עבר בכיתות השביעית והשמינית . הלימודים פסקו מאליהם . התלמידים התארגנו בקבוצות על מנת להגיע ברגל לניצנים .

הדרך אל חוף ניצנים

בדרך לניצנים עברתי בבית וקיבלתי מהורי את ברכת הדרך . חמישה הלכנו ברגל מגדרה מערבה , כיוון שכל הכבישים דרומה נחסמו ע"י הצבא הבריטי . הלכנו דרך שדות של כפרים ערביים עד הכביש לעזה ודרומה לאורכו כאשר אנחנו מסתתרים מהסיור האוירי של הצבא הבריטי . ההליכה היתה מספר שעות רב וללא מים . בשעות ההליכה אכלנו עגבניות ובצל שמצאנו בשדות הירק של הכפריים הערבים .

בדרך פגשנו עוד קבוצות של אנשים מכל יישובי הסביבה : גבעת ברנר , גדרה , רחובות , באר טוביה , בצרון , כפר ורבורג , כפר ביל"ו ועוד ... כולם נהרו לחוף ניצנים .

היגענו לחוף ניצנים עייפים אך מרוצים מההרגשה שאנו שותפים לדבר גדול .

חוף ניצנים

חוף ניצנים . המהומה גדולה , אבל מורגשת יד מכוונת . בים במרחק , בין מישברי הגלים תקועה אניה אשר נוטה קצת על צידה . חבל משוך ממנה אל החוף ולאורכו נמשכת כל העת מלאכת הורדת אנשים נשים וטף לחוף . אנשי פלמ"ח וגם אלה שהגיעו מהיישובים נכנסו למים ונתנו יד לפעולה זו . במקביל , כל הבאים מהחוץ נדחפים ע"י החיילים הבריטים אל החוף . הצפיפות גדלה והולכת שכן אנשי הדרום ממשיכים לזרום ומאידך "נוסעי האניה" ממשיכים לרדת לחוף . הוקפנו משלושה צדדים כאשר החוף פתוח . אנחנו נרתמנו בהתלהבות רבה למלאכת הורדת המעפילים מהאניה .

העזרה למעפילים להגיע לחוף

כניסה לים והעזרה לאחרוני "הנוסעים" להגיע אל החוף . חוויה מרגשת .

לי כצבר יליד הארץ היה כל כך טבעי וברור שכך צריך לעשות .

השמדת מסמכים מזהים

ההוראה שניתנה היתה חד משמעית : לשרוף כל מסמך מזהה וללמד מספר רב , ככל האפשר , של מעפילים "פירטי מקום" ידועים ומוכרים כגון : אוטובוס , מחירי גלידה , והיכן קונים וכו' ... וכל זאת על מנת שיוכלו , בעת עריכת תחקיר , להזדהות בפני הבולשת הבריטית כישראלים מקומיים לכל דבר .

החלו להיראות מדורות קטנות שמסביבן עומדים אנשים וזורקים לתוכן את תעודות הזהוי שלהם ומסמכים אחרים .

זכור לי כי הצלחתי ללמד שני בחורים צעירים, שידעו קצת עברית , את אותם פרטים אשר לאחר מכן עזרו להם להישאר בארץ ולא לנסוע לקפריסין . אנו פשטנו את בגדינו ונתנו את שאפשר היה לאותם מעפילים שבגדיהם האישיים נסחפו במים והם הגיעו לחוף רטובים וחסרי כל . זכורני כי נשארתי רק עם בגדים עליונים : מעילון ומכנסים .

החשכה יורדת לאט לאט

החשכה יורדת לאט לאט . רעש הגלים , צעקות וקריאות נמשכים . אנו נדחפים אל מחנה הצבא הבריטי הסמוך ומחולקים לביתנים . על הרצפה היו מזרונים ושמיכות .

הובלנו לחדר האוכל . הצבא הבריטי האכיל את אלפי המעפילים והישראלים המקומיים . האוכל היה טוב ומשביע .

השינה היתה על מזרונים על הרצפה בביתנים אליהם הובלנו . באותו לילה חוויתי חוויה בלתי נשכחת של "שיחות נפש" עם חברים ואחרים על מהות הציונות . וכן על החובה המאד מוסכמת ומקובלת אז , שעל כל אחד לתרום לחברה ככל יכולתו וכישוריו בכל מאודו

למחרת בבוקר

למחרת בבוקר נדחפנו , נשים וגברים למשאיות מכוסות ברזנט , כ 40 איש במשאית . נוצרה שיירה ארוכה כאשר בתא הנהג נוהג חייל בריטי ועל ידו עומד חייל עם רובה מכוון אל אחורי המשאית שלפניו למניעת בריחה . הנסיעה היתה מאד ממושכת עם עצירות רבות ללא אוכל ומים וללא אפשרות לעשיית צרכים . ממצב זה סבלו בעיקר הנשים .

השיירה נסעה אל נמל חיפה במטרה להעביר את המעפילים אל מחנות ההסגר בקפריסין שנוסדו ע"י הביטים שמנעו בכל כוחם את כניסת המעפילים לארץ .

היגענו לנמל חיפה למחרת בבוקר .

מסירת ד"ש הביתה

אנו נוסעים בכביש ביל"ו רמלה והנה אני רואה את צבי קבצן ז"ל קוצר אספסת לפנות ערב בשדה שלו אשר מול המחנה הצבאי . צעקתי לו שימסור שלום בבית . הבחנתי כי ראה אותי וזה שימח אותי מאד . כשחזרתי הביתה סיפרו לי הורי כי ד"ש זה גרם להם אושר רב

בנמל חיפה

בנמל חיפה סודרה השיירה כך שהאנשים יועברו ישירות אל אניית הגרוש . מרחוק עמדו עתונאים אשר סימנו לנו כי להם אסור לגשת אלינו ולכן אנחנו צריכים לצעוק את אשר יש לנו לספר , למסור ולהודיע . וכך עשינו . מיד הועברה האינפורמציה לפיקוד ההגנה ולעתונות העולמית . מסתבר כי תהודה בין לאומית גדולה מאד ליוותה את הארוע של העלאת מעפילי שבתאי לוז'נסקי לאניה וגרושם לקפריסין .

אל אניית הגרוש וממנה

החיילים הבריטים דחפו והעלו אותנו על האניה . זכורני כי אני נאבקתי ולכן 5 חיילים בריטים אחזוני בידיים וברגלים ובראש והעלוני אל הספון .

על הספון ישב איש הבולשת הבריטית , סי אי די , אשר בחן כל אחד שאל שאלות וכן הורה לעשות חיפוש יסודי אצל כל מי שנראה לו כמתחזה ללא ישראלי . לאור התשובות שקיבל הוא החליט מי הוא "זר" ולכן יגורש לקפריסין ומי הוא "המתחזה לזר" שיעזוב את האניה .

החיפוש המדוקדק שנערך בבגדי העלה חתיכת נייר מקופלת ומעוכה אשר היתה כרטיס כניסה לקולנוע בית העם ברחובות . זו היתה ההוכחה החותכת כי אני ישראלי מקומי .

נלקחתי מהאניה אל פתח הנמל והוציאוני החוצה . עוד רבים הוצאו אל מחוץ לנמל כאשר רבים מהם הם אותם עולים אשר הכשרנו ולימדנו כל מיני "פרטים של מקום" .

מספר שנים מאוחר יותר פגשתי בצבא אחד מאלה אשר אני אימנתי . היה לי מכך סיפוק רב

מאנשים טובים קיבלתי קצת כסף שאיפשר לי להגיע הביתה .

סוף הספור

אני לא היגעתי לקפריסין כמו רבים מבני כיתתי וחברי . אלה חזרו ארצה רק כעבור מספר חודשים עם סיפורים וחוויות . וזאת לאחר מו"מ מייגע בין הסוכנות היהודית לשלטונות המנדט הבריטים .

ממרחק הזמן

הבריטים קיבלו את המנדט על ארץ ישראל אחרי מלחמת העולם הראשונה . מהם קיבלנו בנוומבר 1917 את "הצהרת בלפור" , שר החוץ הבריטי דאז , בדבר זכאותנו לבית יהודי בארץ ישראל . היתה זו הכרה מצד המעצמה הראשית , אז , בזכות זו .

הצהרת בלפור היתה מאד בעלת משמעות במערכת הבין לאומית .

היום ניתן לציין כי יחסית ל "כובשי עמים" אחרים אשר ידועים לנו היטב מההסטוריה , נהגו בנו הבריטים כשליטים בחוכמה ובתבונה אשר איפשרו מאוחר יותר יצירת מערכת יחסים תקינה ביננו ובינם .

וכאשר אנחנו שליטים

המתבונן היטב במערכת היחסים שלנו עם הפלשתינאים רואה כי לאורך השנים היו מנהיגי

מדינה וכן ישנם היום מפקדים בצבא אשר למדו מהבריטים את "חוכמת השליטה בעם זר"

תקוותי כי מערכות היחסים ההדדיים תהיינה דומות .

מנחם פרימן

testimonios poeticos: Eugenia Toledo-Renner

CUADERNO DE ORIGEN Y MIGRACION


Herencia de hijo único


¿Dónde está tu herencia, hijo?

No la busques allí

donde los vivos peregrinan al cementerio,

o escriben la genealogía,

en cuyo árbol caben unos, y otros no.

Búscala en el lugar de la sangre

o más allá, por los aires,

dentro de mapas diferentes,

geografías que explican nuestros nombres.

Busca las mujeres que te antecedieron,

en sus cuerpos verticales o en sus formas,

en sus sufrimientos y su coraje;

en las leyes del destierro, sus rumbos,

la guerra, la pobreza y el trabajo. Busca.

Una mujer ciega, pasea por un jardín.

Otra vive en la verde selva araucana

y labra la tierra, a azadón y hacha,

hasta que se ha quebrado la cadera.

La más alta y delgada de todas

danza en un barco de Italia a Buenos Aires,

y penando cada noche por un fantasma,

continúa calando las fundas de las almohadas,

puntadas por las que cruza a tierras nuevas,

los Andes a caballo una y otra vez, tres.

Busca junto a los campos, al arroyo o

junto a los pájaros , hijo.

Busca a la más bella,

que nació en el fin del mundo,

a orillas de un pueblo sin casas,

con nombre de tres letras y

y que conoció el albedo del trabajo,

acarreando canastos de leña,

bordando, cosiendo, tejiendo,

dulce trino de jilguero herido,

sus ojos grises lucharon el respiro

y tratando de hablar de lo verdadero,

o piérdete en el reflejo de tu herencia

por las calles de Turín, Berlín y Polonia,

en rostros contemporáneos,

sabiendo que la dureza de esos caminos

también dejaron huella en ese país,

fin del mundo.


1898


En 1898,

de acuerdo a los documentos oficiales,

yo no existía. No aparece mi nombre.

Mientras los campos reverberaban

vírgenes en Chile,

abiertos a la emigración,

mis antepasados europeos,

arribaron a nuestros primeros puertos

y se convirtieron en colonos.

Recibieron, dice el documento,

tierras y unos pocos animales.

Construyeron casas de madera y corrales.

Los hombres se ocupaban de afuera y

las mujeres de la cocina y la conserva.

Sus hijos prosperaron en las escuelas,

hablaban dos idiomas,

tocaban el piano, cuidaban el campo,

un sitio paraíso aquella la selva sureña.

¿Fue pura suerte la mía

que de esta controvertida empresa

no supe nada?

Fue en Púa donde nació,

dice el certificado perdido,

en un luminoso mes de marzo,

mi madre,

y yo tampoco me enteré de tal suceso.



Amelia


Mi abuela cuidaba un jardín idílico

de hortensias, calas y dalias, en el que plantó

a ciegas su destino, siempre en suspenso,

en el fin del mundo.

Puso allí su ganancia, donde plegaba

el espejismo de la distancia y

“su siempre jamás” enterrado en la tierra.

Vivió en vilo, sostenida por un beso

de la memoria y en un adiós

que fue esculpido en dureza y dolor.

Fraguaba su recuerdo en las lluvias del ayer,

recordaba cientos de fantasmas, guerras,

la pérdida de su madre ,el viaje con el padre.

Hablaba de los horrores de Mussolini,

Hitler y Franco, voraces como un incendio.

Toda su existencia se fue añorando

esos años migratorios, esos rostros borrosos,

y el pasado inconcluso que yo desconozco.

Todos se helaron con la escarcha de sus inviernos.

Tañó sola como campana de bronce.

Bajo tanta quemadura, mi abuela

nunca habló de su carga.

¿Acaso fue todo embalaje roto?

Plantaba hortensias, calas y dalias,

y enterró junto con ellas, en la tierra,

su propia lengua original.


Monodia biográfica

Soy mujer en marcha” (Agueda Franco, poeta argentina, de su poema con el mismo nombre)

Amigos de estaciones comunes, escribo esta nota para ustedes, un recuento de historias en papeles enredados, manchados de café, uno que otro desgarrado, y humedecido por tantos racimos de días y años. Mientras enhebro ciudades, les cuento que llegué aquí buscando el leño santo, sándalo que le llaman. Este lugar era entonces un témpano para esculpir, yo venía del país de las lluvias y de pueblos ancestrales. Venía del siglo que esgrimió la violencia. Llegué a un lenguaje extranjero. Difícil es llegar para formar nuevos seres queridos, habiendo dejado otros atrás.

Hay injusticias para las que no tengo palabras, porque no hay lógica, amigos, para los filosos sentimientos tan universales de brujas y lobos; además, no es aconsejable hablar del caballo en casa del herrero o del cuchillo de palo en la casa del cirujano y la verdad en la casa del mitómano; por eso me hice silencio, bebí mi copa de paz, amistad, familia y retorno en un sólo canasto y desde entonces me han habitado una enorme tolerancia y paciencia, ambas hojas lentas, porque son como

hablarle a las estrellas, estación de inflorescencias.

Hay palabras en nuestra lengua castellana que tienen el poder de sanar y que sólo nosotros somos capaces de pronunciarlas; y mientras las desenterraba, grano a grano, fundé mi casa. El resto de la historia queda enredada en mi lenguaje.

Reunidas con los hermanos del arte decidí ser “mujer en marcha”. Soy la que escucha junto a los muros las voces de los desaparecidos; la que acarrea jarros con agua fresca para la naturaleza y los animales; la poeta que baila sin reposo sobre las mesas, cuenta y canta; la que tiene un contrato de justicia por la injusticia y las mujeres; la fatigada, pero en marcha, poste de luz.

Hoy en mis rincones se va amontonando el polvo y los objetos antiguos, aquellos que no me traje conmigo, pero a los que puedo volver en cualquier instante bajo idéntico tiempo. Hermoso será escalar la montaña y desde allí repetir el valle, el lago, el puente, y la lluvia permanente. Repetir sin desamparo, las edades que nos han enamorado por siempre jamás.

Los detalles del pasado se van a perder, el tiempo me gastará el rostro, mis árboles se secarán, mi sombra será una mancha de tinta en este papel. Por eso estoy juntando estas espigas ahora, haciendo paquetes, unos grandes, otros pequeños para ser una sola hoguera con ellos cuando me exilie a otras colonias imperecederas.


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testimonios poeticos: Liz Durand Goytia

Migraciones

Con los ojos cerrados todavía, comienza a percibir los ruidos diferentes. No logra identificarlos y se siente extraña. Abre los ojos y la sorprende esa luz diferente, inesperada. Percibe un ligero mareo y en su cabeza se instala confusión.

La habitación también es desconocida: la puerta está en otro lado. ¿Qué ha pasado? Viene a la memoria el viaje, el largo recorido por estaciones de tre, el paisaje variado, interminable. recuerda los acentos diferentes en las voces cuando el radio portátil de algún pasajero sintonizaba la estación del lugar que cruzaban.

Le duele un punto profundo en el pecho: su escuela, sus amigas. Ya no están.

Otra vez comenzar, salir a esas calles ajenas en busca de las menores cosas, aprender a nombrarlas de nuevo, instaurar nuevos sabores y sorpresas.

Siempre es difícil volver a comenzar, intentar la amistad, empatar.

No falta ocasión para las añoranzas pero la realidad siempre termina por imponer su reino y así, con su timidez a cuestas, con la fuerza de sus pocos años, con ese llanto tierno, recomienza.

Aprende a ver ese otro nuevo sol, a entender los sonidos, a acercarse a la gente. Un día, cuando despierta ya no se siente extraña: es su mañana, su casa, su alegría... por poco tiempo.

Llega de nuevo el trueno que determina el cambio, la mudanza. Hacer de tripas corazón, empacar todo de nuevo y emprender otro viaje, perder otra vez ese poco de luz,ese pequeño espacio donde estar.

Así por muchas veces. Hasta que se hace mayor se da cuenta de que no puede parar, que no tiene raíces, que nadie del pasado está con ella. La danza de las ciudades en su memoria, la confusión de tiempos, la dolorosa llaga que deja el desarraigo...

Un día lo entenderá: ella no es de raíces, sino de alas. Por eso será de todas partes, de todo el aire, de todos los lugares.

7 de diciembre, 2010

testimonial of Guadalupe Perez-Anzaldo

A Life Among Many Others

Literature has always played a pivotal role in my life. I was born and raised in Mexico City. Despite the fact that my father was a truck driver and my mother was a housewife, they used to collect and read a variety of novels. When I was thirteen, my mother lost all her vision as a result of her diabetes and I felt that by reading to her I could still help her perceive those images of the world that she would not be able to see anymore. I used to sit on her bedside almost every evening and read to her novels translated into Spanish such as: The Last of the Mohicans by James Fenimore Cooper, Little Women by Louisa May Alcott, and Wuthering Heights by Emily Brontë, among others. From my mother I learned how to read aloud using different voice intonations in order to call the attention of my audience. She also taught me to pay attention to the correct spelling of words and the grammar in Spanish. But most importantly, she reinforced my love for reading and the excitement in learning something new every day. Unfortunately, she did not have more time left to share with me since she died when she was only forty five years old.

Through those formative years, I learned that heroines did not only exist in novels; on the contrary, they are real and live among us. We only need to open our eyes and see them. They are here because every day, everywhere, people are making heroic acts. Our heroes are of flesh and bone! I was lucky to have met very interesting women who became role models for me: my older sisters Maria and Consuelo. They were rebellious women and left my father's home at a very young age looking for more opportunities. More importantly, they wanted to at least be able to decide for themselves what they really wanted to do. It is not easy to survive a patriarchal society where women in general were marginalized and did not get their right to vote until 1953. The early eighties were still a very difficult time period for a woman to be accepted

as an independent individual. In this case, my sisters were able to rent an apartment and finance their education thanks to a job they got in a factory where they worked eight hours per day.

My father was so mad at them that he prohibited me to contact them again. For me, those were the most difficult years of my life because of the fact that I was the only woman living with very controlling men: my father, my grandfather, and two brothers. When I asked my father for his permission to continue my education after I graduated from junior high he said: “there is scientific evidence that a woman’s brain is smaller than that of men, so how do you expect to excel in school if you do not have the brain? Besides, school is a luxury you cannot afford, the only possibility for you is to earn your own money to pay for your expenses and obviously you are not capable of doing so.” Then he demanded me to become a modern “Cinderella” by cleaning his house, doing the laundry, ironing their clothes, and cooking. After so much insistence from my part, he gave me his permission to attend a public high school on the condition that I completed all my daily chores before it was school time.

Although it was not an easy transition for me, I attended one of the best public high schools in Mexico City. My sisters were often assisting me with food or money and they persistently encouraged me not to give up on my education. In those high school years I read some of the works of classic authors such as Homer, Cicero, Horace, etc.; Golden Age Spanish writers such as Calderón de la Barca, Quevedo, Luis de Góngora, among others; world Science Fiction, Aldous Huxley, Ray Bradbury; as well as some Mexican novelists such as Juan Rulfo, Carlos Fuentes, Gustavo Sainz, etc. Definitely, all those authors were inspirational and helped me open my mind to new perspectives and ideas. I am now certain that this was a decisive experience in my life because I learned the basis on how to become an analytical thinker. Then I started questioning womens’ role in Mexican society. I observed that there were many young women attending this public school solely because they were planning on “catching a big fish,” in other words, to get married to a rich or at least “good” husband. They thought a man who attended school was more likely to become a respectful and approachable husband. Sadly, I learned that was only a theory because, in reality, most men were insecure and did not like to marry a woman with a mind of her own who can represent a competition for them. This made it extremely common during the late eighties for women to abandon their careers, get married, and get pregnant at a very young age; however, it was not the case with either my older sisters or mine.

After I graduated from high school, I planned to finish a technical, and more practical, career in order to be able to finance my higher education. I was admitted to a prestigious institution, which was financed entirely by the Mexican government. When I completed my career as a secretary, I was offered a position to one of the official branches, equivalent to the IRS in the United States. There I learned, first hand, how corrupt and inefficient official workers were (and continue to be). I remember I was so bored when talking to other secretaries because their conversations always centered on the current episodes of the most popular soap operas in television. It seemed that they did not really care about people paying their taxes for them to be able to earn their wages. At first I escaped from that absurd reality by reading my favorite novels, but once my supervisor noticed I devoted most of my time to this activity, he said to me: “I do not feel comfortable seeing you just seated in your desk reading all those books, I prefer to see you talking to other women, walking or eating rather than doing what you like to do.” That was when I decided to move on.

When I was admitted to the National Autonomous University of Mexico (UNAM), I was excited and nervous at the same time. I knew it was one of the biggest challenges for me because of its reputation as being one of the best universities in the world. Although it is a free institution (there are no tuition or enrollment fees, just a symbolic $20 gesture), it is very difficult for the majority of students to complete satisfactorily their education. The cost of books, transportation, and daily expenses are key factors for a student to abandon his/her goal of pursuing a higher education. Unfortunately, I became part of those desertion statistics. My father was continuously pressing me to abandon school; he kept saying I should be satisfied with my technical career and should save my earnings to pay my own apartment. He even prohibited me to eat at home the food that he and my brothers had bought with their efforts. He blamed me for becoming as rebellious and subversive as my older sisters and assured me he was not going to tolerate my insubordination. One day he told me he was certain I was never going to get married because no man, in his five senses, would like to marry a brainless woman like me, and I replied to him: “Well, if that man is going to be as macho as you and my brothers are then you are right, I will never get married.” Happily for me, I met the most “feminist” man in the world, Demetrio Anzaldo-González and a few months later I married him when I was twenty-two years old.

Financial hardships were always a constant in my married life and my husband and I were forced to leave behind our professional careers. We both had intended to become journalists and were in the final year to finish our goal when I got pregnant. Since our combined wages were not enough to sustain a family, my husband was determined to look for new opportunities to improve our social status. He moved to the United States planning to stay only three months; the time he supposedly needed to earn enough money to start a lucrative business in Mexico. As a former migrant worker, he was granted amnesty during the late eighties. Afterward, my son and I moved to this country as well. While it was a very complicated situation for all of us, due to the fact that we didn't have a relative or a friend whom we could trust nor did we know how to speak English at all, we managed to overcome all obstacles.

My husband and I were fortunate to meet an excellent person and better friend, Mr. Benjamin Andrade who informed us about the possibility to attend a community college. He insisted it was vital for us to acquire the English language skills in order to succeed in this society. It was a surprise for us to find out how students in this country were rewarded just by obtaining excellent notes. This crucial fact motivated us to finally move ahead in our education. My husband devoted his time to excel in all his classes, to work as a gardener to support his little family, and to spend some time with us. We both were attending the University of California, Riverside, but we were never enrolled in the same course at the same time. As an undergraduate student, I felt alienated and lonely because of my personality and/or physical appearance: African-American and White American women did not want to talk to me arguing it was very difficult for them to understand my accent; most Mexican-American women considered me too old to get along with them and I was also rejected since I did not have the ability of code switching (combining both languages, Spanish and English, in my speaking); and Mexican women simply did not accept me because I was not a traditional Mexican woman.

When my husband completed his B.A. he was accepted into the University of California, Irvine. By receiving an excellent scholarship, our economic situation improved. The second time I got pregnant, I decided to wait a year before continuing my studies. I applied to the same graduate school my husband was attending and I was also admitted. I had the idea that being with him things would be easier for me, but most of the people I met there refuse to consider me as an equal: they always referred to me as “Demetrio’s wife” and did not even care about using my own name. In particular, I remember one classmate who once told me: “Your husband is avery smart student, and I’m surprised you are not as smart as him.” The worst experience came when I completed my Masters Degree. I was not able to celebrate this because my older sister, Juanita, died due to Diabetes. I then went to talk to my academic advisor and when I asked him if he could help guide me to request a leave of absence since I was emotionally impacted for this loss, he told me, “Guadalupe, when you agreed to study at this institution, you knew this required a lot of work from the students, and now you’re making excuses. Your husband is about to get his P.h.D. and he will probably be offered a very good job position. So why are you suffering here when you could just stay at home and take care of your children?” I was shocked to hear his “advice”, however that made me try even harder to prove everyone wrong. A few years later, I finally completed my P.h.D.

I decided to write my dissertation on Jewish-Mexican Women Writers. I chose this topic because I considered them to be as marginal subjects such as myself. Their families had immigrated to a country where the majority of people speak a different language than theirs and practiced a different religion. These writers illustrated their fascinating stories about family sagas that, in some ways, were similar to many Mexicans immigrating to the U.S. I also found out that there was discrimination against them even from within the Jewish communities because they were feminists trying to gain recognition in society. Their society is also very patriarchal and does not allow women to have much freedom. The Orthodox Jewish faction, especially, denies women their rights by believing they are dirty and inferior to men; that is the reason why they are not allow to even touch their Torah (their sacred book). One writer, in particular, named Sara Levy-Calderón was forced to hide her real identity by using a pseudonym. She was then exiled to the U.S. because her father, a prominent entrepreneur in Mexico, as well as the Azkenazi Jewish community were ashamed of her openly expressed lesbianism. During this research process, I was also shocked to discover that lesbianism was also a cause of censorship in the U.S. as it happened in the case of Anne Frank. Schools in this country have censored some parts of her diary which deals with lesbianism and sexuality.

I am proud to say my dissertation has been published as a book. That has been one of my greatest accomplishments, but certainly not the last. After all the challenges in my life, people have learned to recognize my work and my persistence. My father, for example, asked me to make copies of my publications since he is planning to read them all. He has finally seen me as a knowledgeable woman with talent. Of my two rebellious sisters, only one, Consuelo, has finished her Masters Degree in Psychology and she was nominated as the Woman of the Year in the institution where she works in, southern Mexico. We are a rare statistic, but I am confident there will be many more opportunities for women like us. It has been a pleasure to share with you some fragments of my life. I aspire to inspire other women to pursue a higher education. These kaleidoscopic episodes can be seen as a prism where others can successfully see themselves because women of past and present generations are an important part, the most important part, in our ever changing society.

testimonio de Asher (Oscar) Frohlich

"A la vida se le van cayendo los velos poco a poco

y cuando se conoce y rehuye lo de verboso e inutil que hay en ella

vuelve como una ingenuidad al corazon

que en los hombres sensibles y adoloridos

se refleja,a la tarde de los años,en la sencillez de la poesia."

JOSE MARTI,PERIODICO PATRIA 1893

BIOGRAFIA CORTA

"Yo tengo un amigo muerto

que suele venirme a ver,

mi amigo se sienta,y canta

canta en voz que ha de doler."

JOSE MARTI,VERSOS SENCILLOS VIII,1890

Mi nombre es Oscar,o Saul,o Asher,o Juan,o Jacobo,o Ignacio,todos los nombres que quieran,o ninguno,porque esta no es solo mi historia.Es una historia de muchos,que se

repite,finaliza en una vida y empieza otra vez en otras,en cada muerte,en cada parto,en cada embarazo,cada dia y cada noche,cada primavera,cada verano,

y cada invierno.

Naci en la Argentina,el 1ro. de Mayo de 1942.

Que fecha !, Dios !, que fecha !

1ro. de Mayo,Dia Internacional de los Trabajadores,de la solidaridad humana,

del destino comun de esta Raza,sin fronteras,sin titulos,sin colores,sin banderas

1942 !

Y en Europa se matan,se queman,se torturan millones de inocentes,ingenuos,desamparados,desahuciados,incredulos...

Como podre tener yo un solo nombre,una sola vida,una sola muerte ?

si mi nombre figuraba ya en las listas de exterminio de la Gestapo,

entre los mineros del altiplano,los braceros de la selva,los estudiantes de Atenas,

los esclavos del Africa,los prisioneros de los Ejercitos.

Como podre ser indiferente a esa fecha,aquella en que se conjuga los mas sublime y puro,con lo mas abjecto y cruel de la raza humana?

Por eso,si,por eso,decidi un dia,buscar respuesta a esta intriga,a esta duda,a este insomnio,a esta pesadilla interminable.

Y asi lentamente,como el sol que se asoma dubitativo,detras del horizonte,como queriendo asegurarse la victoria a las tinieblas en cada nuevo dia,llego la respuesta

que renace como el sol,en cada dia,y despues de cada larga noche,una y otra vez,

terca,inevitablemente.

Y asi es,que vivo mis mil vidas y mis mil muertes,y estoy aqui,y estoy alli,

con mis versos,con mi presencia y con mi ausencia,

con cualquier nombre,el que Uds, quieran,porque

como podre tener yo un solo nombre,

y una sola biografia?

Oscar Frohlich, Noviembre 2010

Naci en la ciudad de la Plata,Argentina,el 1ro.de Mayo de 1942.

Estudie Artes Plasticas en la Escuela de Bellas Artes,y Psicologia en la Universidad de la Plata,y me uni a un grupo de jovenes idealistas que querian cambiar el mundo cambiando primero ellos mismos en una vida de trabajo fisico en las colonias colectivas (kibbutz) en Israel,utopia no del todo terminada ,y soñada.

Para tratar de entender la sociedad humana y sus conflictos,estudie Economia en la Universidad de Jerusalem,y luego en la de Tel Aviv,y ahora entiendo mucho menos que antes.Pinto,escribo y entrego mi corazon,a los pobres de la tierra,sin raza y sin distincion,como lo dijera Jose Marti,en su Verso Sencillo III:.

"Con los pobres de la tierra

Quiero yo mi suerte echar;

El arroyo de la sierra

Me complace mas que el mar."